Brecha digital x idiomas, ¿Wikipedia Humana?
Los tres niveles del Freemium
Los servicios web Freemium podrían dividirse en tres niveles:
Menos de 25 €/año. Ejemplo: WordPress.com (dominio + editar CSS):
25 a 2500 €/año. Ejemplo Uservoice:
2.500 a 250.000 €/año. Ejemplo: WordPress VIP:
Ventajas de dirigirse a grandes empresas
Hace un tiempo hablaba de servicios como fuente de financiación. Aunque al principio en Arpamet ibamos a dirigirnos a muchos pequeños clientes que paguen una cuota mensual, por diversos motivos hemos decidido empezar con grandes clientes. ¿Por qué?
- Porque tienen dinero
- Se convierten en clientes de referencia
- Obtienes casos de éxito creibles en los que por ej. se incrementa el ratio de conversión
- Una vez que tienes un caso de éxito importante, puedes lanzar tu versión paquetizada y conseguir que esta empresa (u otra) sea tu distribuidor en España.
- Se le ofrece la distribución en Francia a una empresa análoga y como está probado el producto/modelo de negocio y el modelo de distribución, te reciben con los brazos abiertos. E igual para cada país.
¿Qué inconvenientes tiene?
- Las negociaciones con grandes empresas son muy lentas y podríamos morirnos en el intento.
- Tenemos que estar convencidos de que nuestro producto va a hacer ganar dinero a nuestro cliente. Como comenta Román Martín de Interbel, vender es hacer ganar a tu cliente mucho más dinero del que te paga a ti. En este caso es especialmente importante, porque el objetivo último de estas ventas es que nuestros clientes se conviertan en clientes de referencia y casos de éxito.
- Aunque sin perder nuestra dirección a largo plazo, hay que personalizar bastante el producto a las necesidades del cliente. Aunque como me comentó Jean Derely de BetaGroup, precisamente empezar de esta forma permite acabar de darle forma a un producto para cubrir una necesidad real.
Ciudad de Emprendedores
Hace 100 años Las Vegas no existia, era un desierto. Ahora tiene medio millón de habitantes y su área metropolitana casi dos millones.
Hoy, Sergio Cisneros, CEO de bSherpas en el Grupo Intercom, plantea que nos unamos 300 emprendedores para fundar Nueva Macondo, Ciudad de Emprendedores.
Como reconoce Sergio hay muchas cuestiones a resolver. Pero se consiga o no de algo estoy completamente convencido: Hemos tenido la suerte de vivir en una época en la que cada persona tenemos una capacidad sin precedentes para difundir nuestras ideas y unirnos a otros para hacerlas realidad.
Hasta hace muy poco nadie creía que una enciclopedia realizada con contribuciones de voluntarios iba a superar en extensión y calidad a la Enciclopedia Británica. O que más de 10.000 personas que no se conocen se pudieran organizar para comprar un equipo de fútbol (por cierto, tras el éxito en el Reino Unido, en España también lo están intentando). O que una pequeña empresa como la que está detrás de WordPress.com pueda competir con gigantes como Google (con el producto Blogger). O que alguien como el fundador de PayPal financiara una organización dedicada a la creación de comunidades oceánicas independientes con sistemas políticos, legales y sociales diferentes.
En definitiva, no sólo no es descabellado lo que propone Sergio con Nueva Macondo sino que las ciudades (y no los paises) son las que conducirán la economía del siglo XXI y por tanto, tarde o temprano este tipo de iniciativas probablemente funcionen e incluso lleguen a ser más comunes de lo que imaginamos.
¡Ánimo Sergio!
Ciudades vs Paises
Traducción libre del artículo Start-up Town en The American Journal.
La pequeña y tranquila ciudad de Boulder, Estados Unidos, se ha convertido en un importante centro tecnológico.
La discusión en los Estados Unidos sobre competitividad está más viva que nunca. Dos libros recientes, The Post-American World (El Mundo Post-Americano) de Fareed Zakaria’s y The New Asian Hemisphere (El Nuevo Hemisferio Asiático) de Kishore Mahbubani, profundizan en el auge de paises como China e India y la influencia Americana disminuirá. Estos autores y docenas de otras personas plantean algunas medidas que el gobierno estadounidense podría llevar a cabo para facilitar que Estados Unidos siga siendo el lugar por excelencia para científicos y emprendedores.
Sus propuestas son principalmente prácticas, como por ejemplo reformar la política de inmigración para atraer más inmigrantes de alta cualificación.
Normalmente se plantean acciones estatales, sin embargo el profesor Richard Florida argumenta en su libro Who’s Your City? que de hecho las “mega regiones” (no estados) son las que conducirán la economia del siglo XXI.
Los expertos financieros eligen entre Nueva York y Londres (o Hong Kong o cualquier otra ciudad), no entre Estados Unidos y el Reino Unido. Los ingenieros y expertos en tecnología eligen entre San Francisco, Boston o Shangai. Es decir, los expertos más cualificados de cada nicho eligen donde viven y trabajan con gran precisión y cuidado. Ya no se elige el país donde se quiere vivir, sino la ciudad.
Hemos de reaprender la importancia de la localización geográfica. Cuando Internet emergió, los manifiestos globalizadores pronosticaron un mundo donde el lugar iba a ser irrelevante. Sin embargo, algunas industrias siguen concentradas en regiones concretas del planeta. El trabajo en equipo de forma presencial sigue siendo fundamental para la creatividad y los emprendedores. El profesor Florida llama a esto el fenómeno de “el mundo es puntiagudo”, donde los picos representan la actividad económica de regiones específicas. A pesar de que la globalización y de que el mundo es plano en algunos aspectos, en la actualidad el lugar es más importante que nunca.
Esto es particularmente cierto en el mundo del emprendedurismo y la innovación. Pensemos en Silicon Valley: eBay, Yahoo, Google, HP, Intel, Apple, Facebook, Oracle, Cisco, Sun y docenas de otras empresas se concentran en una pequeña región en el norte de California, Estados Unidos. Otras regiones envidian al Silicon Valley porque una importante actividad emprendedora acelera el crecimiento económico. Por tanto, muchas áreas metropolitanas por todo Estados Unidos y el mundo están intentando fomentar el emprendedurismo y atraer emprendedores e inversores a su región.
Sin embargo, toda región suele preguntarse ¿Cómo puedo ser como Silicon Valley? La pregunta es obvia, pero puede que no sea la pregunta adecuada. La pequeña ciudad de Boulder en Colorado, Estados Unidos, podría ser un ejemplo de cómo conseguirlo.
El resto del artículo puedes leerlo en inglés en: Start-up Town, The American Journal




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