Elpaisllamadoa, el Partido de Internet y el futuro de las naciones
A principios del año pasado Hector Milla y Joan Jimenez proclamaban: “ha fluido una idea que parece una locura imposible… y justamente por eso, la hemos elegido: crear un nuevo país.” El país llamado “a”.
Parte del manifiesto decía:
“Pensamos que en un mundo que ya se nos ha quedado pequeño, en el que todo el territorio está descubierto y donde el sentimiento de identidad es cada vez más confuso debido a los flujos migratorios, culturales y relacionales”
…
“estamos seguros de que en un futuro no muy lejano lo que ahora conocemos como países o naciones físicas tendrán que convivir con otro tipo de naciones no ligadas a un territorio físico, un idioma o una cultura determinada.”
La falta de identidad real entre a’bitantes, entre otros problemas, hizo que el país se quedara en letargo hasta desaparecer. Pero si algo nos atrajo a los cientos de a’bitantes que nos empadronamos fue un sentimiento de cercanía que superaba o rivalizaba con el que tenemos por el conjunto de ciudadanos de nuestro país o ciudad. Y para nada fue la primera experiencia en el mundo. Incluso existe un instituto financiado por uno de los fundadores de PayPal dedicado a la creación de comunidades oceánicas con sistemas políticos, legales y sociales independientes. Apostaría a que tarde o temprano la filosofía del país llamado “a” vuelve a resurgir, bajo el mismo nombre u otro.
Según se trata en el libro de las naciones a las redes, Internet y la globalización hace que cada vez resulte más difícil definirnos en términos nacionales y por eso aparecen nuevas identidades y nuevos valores que a largo plazo acabarán superando la visión nacional y estatalista del mundo. Estamos hablando de grandes cambios políticos y sociales que veremos en las próximas décadas o siglos.
Sin embargo, como estamos viviendo en esta crisis económica, los estados e instituciones aún tienen un peso tremendo en nuestras vidas y al menos durante algunas décadas seguirá siendo así. No sólo a nivel económico sino en ocasiones coartando nuestras libertades e imponiendo su muy cuestionable voluntad. Y todo con nuestro apoyo/asentimiento y financiación. ¿Pero qué podemos hacer frente al sistema de partidos actual? Ahí entra el Partido de Internet.
Aún sólo es una idea pero poco a poco se van acabando de pulir los detalles. La clave va a estar en unir a un gran número de iniciativas y movimientos. Las listas del Partido de Internet se elegirian mediante unas elecciones abiertas en Internet y los diputados que salgan, sean de un partido político (que recibiria el capital proporcionado por el estado según los diputados obtenidos) o por libre, deberán votar en las cámaras lo que decidan los ciudadanos en cada momento.
Para no depender de un cambio cultural no va a ser necesario participar más que en la actualidad, ya que entre elecciones generales se podrá delegar nuestro voto en un diputado o en cualquier ciudadano, dando lugar a una red democrática. Pero en todo momento podríamos cambiar de persona en la que delegamos o participar de forma directa en cualquier votación del congreso. Es decir, combinar las ventajas de la democracia directa y de la representativa.
En definitiva, se plantea pasar de una estructura política descentralizada, basada en partidos, a una estructura distribuida y en constante evolución. Hablamos de mantener el control de nuestro voto en toda aquella cámara en que se nos reconoce soberanía.

Una de las cosas que la nacionalización de la democracia nos ha hecho olvidar es que los límites del derecho a voto representan las fronteras del demos.
http://exploradoreselectronicos.net/e4pedia/Demos
Y eso es mucho más que “tolerar” o aceptar una vaga identidad común a la que cualquiera puede adherirse sin más. Por eso no comparto tu mirada de las “elecciones abiertas” a cargos de un partido. Si el demos realmente fuera abierto y participara todo el mundo lo que obtendrías sería un fractal del parlamento, no un sujeto diferenciado!!
Edito el comentario.
Si no me equivoco, el planteamiento precísamente es no ser un sujeto diferenciado!!
Partimos de que a millones de personas nos une un sentimiento de indignación y desconfianza hacia los dos grandes partidos políticos que tenemos por aquí. Por supuesto no nos sentimos identificados ni formamos un demos y nos diferencian muchísimos temas, incluso acerca del papel que deberían jugar los estados. Por eso no podríamos crear un gran sujeto diferenciado. Pero hay otra posibilidad: crear una coalición cuyo nexo de unión sea extender el sistema de decisión de las cámaras a cualquier grupo o ciudadano. Es decir, el eslabón fundamental es que los diputados del PI voten proporcionalmente lo que se decide entre todos en cada momento.
Si los candidatos del PI a diputados se deciden democráticamente precisamente se obtendría el fractal del parlamento que comentabas, un sistema democrático dentro de otro. Y con suficientes escaños podrían organizarse en diferentes grupos parlamentarios para debatir, presentar propuestas de ley y tratar de convencer a los ciudadanos (pero para votar/decidir ya no se sigue una topologia descentralizada por medio de los partidos políticos y sus diputados, sino que cada ciudadano puede votar las propuestas que desee).
Y este planteamiento creo que es independiente de pensar en términos nacionales. Aunque tu preocupación sea tu comunidad real, tu demos y te consideraras independentista, ¿por qué no participar en el diálogo/votaciones que ofrece el viejo estado nacional aunque sea para pedir libertad de expresión, comercio y… escisión? Si es así y votas en las elecciones generales (que no tiene por qué serlo), ¿por qué limitarse a votar a un partido cada cuatro años y no mantener el control del voto y decidir acerca de cada tema?
La experiencia del país llamado ‘a’ fue fantástica y seguro que revela sentimientos e ideas que se formarán más tarde. De hecho yo no tengo país, nací en uno, me eduqué en otro y he vivido la mayor parte de mi vida en otro. Me siento en permanencia extranjero con respecto a valores que son asumidos fácilmente por la gente que me rodea. Mi país ya existe en mi realidad cotidana que es mayoritariamente virtual o distribuida. No hay politica por ahora que revele eso que es nuevo. Y no se si debe haber necesidad de política. Soy hijo de una familia muy politizada y con mucha experiencia, práctica, militancia y pensamientos politicos. Sin embargo he conseguido una abstracción con respecto a la política…
Pues eso, sigo con interés este debate