En busca de la filé
Desde hace unos días ya estamos blogueando en Arpamet. Nos parece estar creando el germen de algo muy interesante que además de abrir la posibilidad de dar soporte comercial por videoconferencia desde la web, va a dar un empujón al software libe, a los emprendedores y a la gestión del conocimiento y la innovación en todo tipo de empresas y organizaciones. El comienzo es la Arpapedia. Y el comienzo del comienzo, la difusión de Ubuntu.
Pero hay algo no acababa de encajar. Nos apasiona lo que estamos haciendo, el qué, pero… faltaba algo. Precisamente el quién o demos de mis admirados indianos.
Si algo puede hacer superar la crisis en la que vivimos es emprender, crear nuevas empresas y relaciones entre ellas, cuestionar todo y con ello las instituciones y gobiernos del viejo mundo, superarlas y mirar hacia adelante.
El planteamiento de la Filé neoveneciana no me parece el único posible, pero cada vez me atraen más y más aspectos. Su libertad de escisión la dota del poder de las redes. Su rechazo a determinadas rentas probablemente sea clave en el capitalismo que viene. Su incesante búsqueda de la abundancia y filosofía plurárquica podría dar lugar a las primeras macro-organizaciones de la historia que no pierden agilidad al crecer. Y casualmente ahí creo que podría entrar el concepto de la red democrática a la que le estoy dando vueltas desde hace tiempo, en el que se basa el Partido de Internet, que permite combinar las ventajas de la democracia directa y democracia representativa (tanto en democracia como en plurarquia).
Y volviendo al tema, por encima de todo es una comunidad con empresas. El quién, cuya identidad únicamente se forja con el tiempo (y en Arpamet únicamente intuimos), da sentido a explorar y construir. Lo que como ellos mismos comentan, se convierte en un modo de vida.



¿Y cuando vendrán los 7 millones de naves a llevarnos al más allá?
También parecía absurdo que un hombre pudiera pisar la Luna…